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Expertos Cirugía Plastica

Vaginoplastia o estrechamiento vaginal

La cirugía estética ofrece soluciones radicales a todos esos problemas que de algún modo afectan nuestro bienestar físico y mental; por eso hoy en día existen procedimientos quirúrgicos que permiten corregir casi cualquier parte del cuerpo, siendo un claro ejemplo de ello lo que se conoce como vaginoplastia. 

Recordemos que la medicina estética no siempre está encaminada sólo a favorecer la apariencia física; muchos de los procesos que son realizados en esta rama de la ciencia también se realizan con la finalidad de que las áreas del cuerpo que son tratadas recuperen un gran porcentaje de las funciones que por cualquier motivo fueron reducidas o entorpecidas. 

De acuerdo a esto, es importante destacar que la vaginoplastia es uno de esos procesos que benefician a las personas del género femenino en términos de funcionalidad. 

Vaginoplastia o estrechamiento vaginal

También conocido como rejuvenecimiento o estrechamiento vaginal es una corrección hecha mediante técnicas quirúrgicas en el área de los genitales femeninos. Es además un procedimiento que en lo últimos años se ha disparado en los niveles de popularidad, por lo cual son cientos de mujeres las que solicitan servicios médicos especializados que puedan realizarlo.

¿En qué consiste el estrechamiento vaginal o vaginoplastia?

Desde el año 2016 los datos estadísticos a nivel mundial han registrado un creciente aumento de las cirugías genitales; lo cual indica que poco a poco el tema de la intimidad femenina está perdiendo el tabú con el que se manejaba anteriormente y más mujeres se someten a dicho tratamiento. 

La vaginoplastia consiste en la reducción o ampliación del diámetro del canal vaginal; brindando como resultado mejoramiento en la actividad sexual y al mismo tiempo elevando el autoestima de las pacientes. 

Por lo general las correcciones que se hacen implican la reducción de los músculos ubicados alrededor de la vagina; esto con la finalidad de que vuelvan a tener una elasticidad y tono adecuados. Con ello también se logra que la pared posterior de la vagina reduzca la dilatación excesiva que suele presentar en algunos casos. 

En otras palabras la operación en los genitales femeninos, se realiza buscando el cierre o abertura del diametro vaginal al unir los músculos del área mediante puntos de sutura reabsorbibles.

Candidatas factibles a una vaginoplastia

Son muchas las circunstancias que pueden convertir a una mujer en candidata ideal para someterse un estrechamiento vaginal; por eso el médico debe hacer un diagnóstico exhaustivo ante cada caso, determinando así las maneras en que el procedimiento será llevado a cabo. 

Problemas causados por el parto

Después de dar a luz las mujeres enfrentan numerosos cambios que se producen tanto a nivel de los genitales externos como en los que se ubican a nivel interno. 

El principal de ellos se trata de la dilatación del canal vaginal, alteración que es normal en la mayoría de las nuevas madres y no pone en peligro su integridad física. Pese a dicha normalidad, es comun que algunas mujeres los primeros meses del postparto experimentan una sensación de incomodidad en sus partes íntimas.. 

Generalmente el organismo por sí solo al cabo de un tiempo regresa a un estado bastante similar al que se encontraba; no obstante puede ocurrir que las paredes vaginales no se vuelvan a cerrar o lo hacen muy poco, resultando necesario una intervención quirúrgica para corregirlas. 

Laxitud del suelo pelviano

Otra alteración es la laxitud de los músculos situados en el suelo pelviano, provocada por la secreción de la hormona relaxina cuya función principal es aumentar la flexibilidad de los ligamentos; facilitando de este modo la abertura de las caderas durante el parto. Todo esto trae como consecuencia que la musculatura del sitio se torna “floja” y el canal vaginal pierde la tonicidad acostumbrada. 

Secuelas de una episiotomía

La episiotomía es también causante de problemas recurrentes después del parto que se pueden mejorar con un rejuvenecimiento vaginal. Esta técnica es aplicada cuando el canal del parto no es lo suficientemente ancho para que el bebé pueda salir y es necesario ensancharlo con un corte en el perineo. Aunque algunos doctores adoptan dicha práctica como un procedimiento de rutina, en realidad es opcional y solo aplicable para los casos que lo ameriten. Sus complicaciones después del parto van desde problemas de incontinencias hasta el prolapso.

Vaginismo

Así como los hombres tienen que enfrentarse a la disfunción sexual, las mujeres también tienen que hacerlo y se presenta bajo el término de Vaginismo. 

Cuando estamos ante esta alteración la corrección hecha mediante la vaginoplastia no se debe basar en reducción del diámetro del canal vaginal; sino todo lo contrario. Una cirugía ginecológica se aplica con la finalidad de ensanchar dicho conducto, pues cuando una mujer padece vaginismo en lugar de tener paredes vaginales distendidas las tiene muy estrechas.

Por alguna razón los músculos del suelo pélvico se contraen a tal punto que el canal se cierra de manera parcial o completa; imposibilitando la ejecución de una actividad sexual normal. 

Incontinencia urinaria

Mujeres que sufren de incontinencia urinaria de esfuerzo también son candidatas elegibles para una cirugía de vaginoplastia.  El procedimiento como resultado pone fin a el escape de orina cada vez que tose, estornuda, hace ejercicio o se esfuerza levantando un objeto. 

Envejecimiento

Los años no pasan en vano y sus consecuencias se reflejan directamente en el cuerpo; por eso los genitales femeninos no están exentos de envejecer, provocando que las tejidos que los conforman puedan elementos importantes de su composición y afectando la tonicidad de las paredes de la vagina. 

La vaginoplastia ofrece una solución efectiva para este problema, pues rejuvenece el canal vaginal estrechando su luz. 

Aplasia congénita de vagina

La vaginoplastia es una solución radical a este problema congénito que suele caracterizarse por la ausencia total de la vagina, patología que también se conoce como síndrome de Rokitansky-kuster-Hauser.

Beneficios de una vaginoplastia

Las mujeres que dejen sus tapujos en el pasado y se atrevan a someterse a una vaginoplastia para corregir imperfecciones en los genitales empezaran a disfrutar de muchos beneficios; sentirse cómodas con su zona íntima es el principal de ellos.

Esta operación ayuda a que el canal vaginal tenga el aspecto y tamaño que debería tener; sin importar cuales sean los factores que han provocado su ensanchamiento o contracción; incluso es eficiente cuando las inconformidades de la paciente son causadas por cuestiones genéticas. 

Uno de los beneficios más notorios que mejor le agradan a los pacientes se trata del extraordinario mejoramiento que se produce a nivel sexual.

Los resultados obtenidos de esta cirugía han demostrado que la sensibilidad de los tejidos en esa área del cuerpo se recupera; por ende deja de limitarse el placer que produce las relaciones sexuales. De acuerdo a esto, es propio decir que la vaginoplastia no solo es un tratamiento estético; sino que además corrige problemas funcionales de la zona íntima femenina que de algún modo alteraban el equilibrio mental y físico. 

Cabe destacar que la vaginoplastia es un procedimientos ambulatorio que tiene una duración aproximada de 2 horas; gracias a ello por lo general las pacientes son dadas de alta en el transcurso de las 24 horas siguientes para que puedan pasar el proceso postoperatorio en la comodidad de sus hogares. 

Tipos de vaginoplastia

Vaginoplastia anterior 

Es un procedimiento quirúrgico que se realiza con el objetivo de corregir anomalías o alteraciones en la pared anterior de la vagina. Por lo general esta es una operación que se realiza con anestesia general o anestesia raquídea y es un tratamiento eficaz para dar solución a problemas relacionados con la vejiga o el útero, como por ejemplo los prolapsos.

Básicamente la vaginoplastia anterior se hace iniciando con un corte en la pared anterior de la vagina para que el médico proceda a corregir el problema médico que pretende tratar. En el caso de que se busque remediar un prolapso en la vejiga urinaria, entonces el segundo paso que hará el profesional es mover dicho órgano a su sitio. Una vez hecho esto se coloca un parche entre ambos órganos (vagina y vejiga) anclado con suturas. Por último cierra la incisión, pudiendo en algunos casos retirar parte del tejido vaginal para estrechar el tamaño del canal.

 Vaginoplastia posterior

La vaginoplastia posterior se realiza con el objetivo de arreglar problemas en el área, tales como un prolapso a nivel del recto.

Esta es una alteración que ocurre con más frecuencia de lo que la gente cree; se caracteriza principalmente porque parte del intestino y su porción rectal de alguna manera se estiran sobresaliendo hacia el exterior.

Con el tratamiento quirúrgico, el médico puede colocar los tejidos en su sitio y anclarlos mediante diversas técnicas. Entre los resultados que se obtienen son más notorios el alivio de la incontinencia fecal y la corrección de los problemas que se tenían para defecar.

Colpoperineoplastia anterior o posterior

Las colpoperineoplastia son las técnicas que generalmente se aplican en el rejuvenecimiento vagina. La finalidad de este procedimiento no es otra que transformar la vagina en un órgano con el diámetro anatómico ideal para que la paciente no vuelva a experimentar la sensación de una vagina ancha.

Esta es la técnica de rejuvenecimiento vaginal menos invasiva, pues consiste en la aplicación de láser u ondas de radiofrecuencia que calienta los tejidos; dando como resultado la unión de los músculos que se han separado en el área vaginal. También permite eliminar el tejido mucoso de más en la pared posterior.

La aplicación de una colpoperineoplastia es más que todo por cuestiones estéticas, por lo cual en este procedimiento se retira piel sobrante que pudiese estar en los genitales externos. 

Otros tipos de vaginoplastia

Vaginoplastia por inversión peneana (reasignación del sexo)

En este caso nos encontramos a la operación quirúrgica que se realiza con más frecuencia para la reasignación de sexo.

Pese a ser uno de los procedimientos médicos más polémicos en la industria de la cirugía estética, sin dudar demuestra la increíble capacidad que tiene el personal médico para modificar los órganos del cuerpo.   

La intervención tiene una duración mayor a 5 horas e incluso suele dividirse en sesiones pues puede ser que el tiempo no sea suficiente para completarla exitosamente. 

Debe su nombre a que la técnica consiste en crear una vagina usando la piel invertida del pene; tratando siempre que el resultado final sean genitales femeninos con todas sus características estéticas, anatómicas y funcionales.

Vaginoplastia por lipofilling

Tratamiento aplicado y recomendado para las mujeres que presentan una laxitud vaginal leve o moderada. Consiste en retirar tejido adiposo de una parte del cuerpo para tratarlo con los componentes y técnicas requeridas; posteriormente dicha grasa es insertada en las paredes vaginales en un procedimiento ambulatorio con anestesia local o epidural. 

Los resultados del lipofilling son el estrechamiento de la luz de la vagina y aumento del punto G.

Inyecciones de toxina botulínica

Las inyecciones de Botox en la vagina son una de las nuevas técnicas que son aplicadas por los expertos en estética. La razón de esto es que la toxina botulínica es un inhibidor eficiente de la actividad muscular, lo que es conveniente en casos de vaginismo cuando la estrechez de las paredes en la zona íntima es responsabilidad de la contracción de los músculos. 

Vaginoplastia con ácido hialurónico

La inyección de ácido hialurónico es una de las vaginoplastias que se realizan con mayor rapidez; además puede hacerse solo con la aplicación de anestesia local. Este es un compuesto que reafirma la tonicidad de los músculos en la vagina, pero debido a que es reabsorbido por el cuerpo sus efectos suelen durar de 15 a 20 días.

Riesgo de la intervención

Esta cirugía está dentro de la categoría de procesos invasivos, por este motivo los riesgos que conlleva deben ser tomados con seriedad y profesionalismo; algunas instituciones médicas incluso desaprueban este tratamiento ya que un mal proceder en lugar de mejorar la calidad de las pacientes, trae consigo efectos adversos de gravedad; siendo la pérdida de sensibilidad en la zona uno de los más frecuentes. 

También existe la posibilidad de que de manera permanente las mujeres sientan dolor cada vez que mantienen relaciones sexuales.